KIKI LAWRIE: PEQUEÑAS REINAS
Lo fantástico es la relación con lo ordinario.
Lo fantástico es más fantástico cuando esta ahí nomás y no lo veíamos.*2
Descripción :
Se presentan una serie de Pinturas - objetos de pequeño formato* que investigan la noción del cuerpo femenino como rastro y vestido. Relieves, collage y construcciones que aluden a la amarga parábola de la condición histórico - social de la mujer. “Todas íbamos a ser Reinas, princesas a los quince y reinas desposadas. . .” La mujer, en su rol posmoderno, asiste a la desacralización de su destino histórico.
Se trata de interpretaciones a través de materiales que reproducen y recrean retratos – modelos de mujeres tomados de la historia del arte. Estos Retratos de mujeres: Meninas, obras del Verones, Delacroix, Goya y hasta el vestido de novia de la abuela de la artista son reinas y princesas inscriptos en las fantasías infantiles y convertidos luego casi en mandatos de identidad. La artista aquí los recrea con materiales comunes que nos remiten a actividades sin “glamour” o de aparente displacer a través de los cuales encontramos a esas otras mujeres: “las que no son reinas”; Hablamos de la condición del hombre en general que intenta realizarse en su historia simple. Un cotidiano sacralizado que al reconocer su valor no pierde su esencia, su materia prima.
Materiales perecederos, frágiles, de desechos, residuos urbanos: desde vidrios de parabrisas rotos juntados en la calle, virutas de acero de residuo de fabrica, clavos, remaches, alambres oxidados, trapos de cocina y hasta tachuelas o alfileres punzantes se mezclan con puntillas y oropeles para imitar estos retratos nobles. Los materiales pegados sobre la tela o incrustados en ella, encajes, hilos dorados, perlas o piedras, refieren a la suntuosidad de las reinas. De cerca lo que brilla revela su peligro.
El cuerpo esta ausente ya que su apariencia construida culturalmente es el lugar a explorar: el vestido, ese retrato original y también verídico de los seres humanos en cuanto seres culturales.
El texto escrito (tomado de poesías o una obra de teatro) se cruza en la obra y recuerda que “los ratones no se convierten en cocheros ni las calabazas en carrozas” o reza según el mandato de Gabriela Mistral que: “todas íbamos a ser reinas y llegaríamos al mar”.
Reinas perseverantes realizadas con cartuchos de balas, Eróticos corsets con alfileres y pétalos de rosas, Novias con puntillas de ajuar, etc. comparecen como figuras frágiles y precarias de una sociedad en crisis. Un mundo inacabable. . .
Kiki Lawrie
. . .La perdida de la ilusión de encontrar la felicidad no solo pertenece a las mujeres sino al ser humano. Nos preguntamos para que vivimos, incluso cuando somos felices, la felicidad esta siempre en otra parte. La soledad, la frustración, el deseo de un ideal que se sabe que nunca se va a encontrar esta tanto en el hombre como en la mujer, es parte de la esencia de la condición humana. . .
. . .El encantamiento inmediato que genera el objeto o la materia no queda allí, sino que se mete en zonas que, a veces, el espectador no desea ver. Zonas de incertidumbre. Cuerpos de Prueba que se despliegan pero no concluyen; como suele pasar en la vida: las cosas se disuelven pero no se resuelven. Vértigo. . .
Si se pudiera Saber.*2
*desde 20cm x 25 cm y hasta 50cm x 60cm x hasta 6cm de profundidad.
*2 Daniel Veronese, hablando de A. Chejov, Revista Ñ,25.6.2005
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